martes, 16 de octubre de 2012

176

Y al fin y al cabo qué más da? qué importa cuán largas sean tus piernas, o cuál es el color de tus ojos si no eres capaz de utilizarlos para ver más allá. Si no eres capaz de pararte a mirar un pelín más adentro, y ver que detrás de ese duro rostro se esconde alguien que tiene mucho por mostrarte y mucho que conseguir todavía, alguien con sus miedos , por supuesto, pero que siempre ha odiado a los cobardes y que no está dispuesta a unirse a ellos. Alguien con ganas de superarse día a día y que no piensa esconderse porque a los demás no les guste lo que ven; que hoy ha aprendido que  no se trata de hundirse porque tus piernas sean más largas, sino de darte cuenta de que con ellas puedes pisar más fuerte;  y sobretodo que ha entendido que al final lo único verdaderamente importante es la gente de la que te rodeas,  y eso por suerte podemos elegirlo.

Ahí es donde apareces tú,  que no te elegí, pero que tampoco hubiese encontrado a nadie mejor para tener a mi lado. Una persona que de verdad es capaz de ver en mí lo que los demás ni intuyen, que lucha siempre por lo que quiere y que nunca se da por satisfecha, alguien muy similar a mí, y a quien le debo casi todo. Un verdadero ejemplo y sin duda de lo más grande que tengo.

Por favor que nada te aparte nunca de mi lado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario