Quizá jamás entiendas mis motivos, pero tenía que hacerlo, no soy bueno para ti, al menos no lo suficientemente bueno. Te mereces alguien mejor.
Sé que ahora pensarás que no soy más que un mentiroso que ha jugado contigo, y al que no le ha importado nada todo esto, sé que crees que a mi no me ha dolido, pero princesa, estás tan equivocada...
Te dije que no podría ser feliz con otra, y te aseguro que desde que no eres mía no lo he sido ni un segundo, te prometí que no podría besar otros labios sin recordar tus besos, y este es el único motivo por el que la beso a ella, tan solo me dedico a imaginar que son los tuyos; por supuesto que mis ojos no han vuelto a brillar mirando a nadie, ni lo harán, créeme.Mis manos, no encajan en su cintura, es evidente que no está hecha para mí, y sí, claro que nunca más podré ver nuestro número como otro cualquiera, y menos sin acordarme de ti. Pero tú todo esto no puedes saberlo, no debes saberlo. Prefiero que pienses que soy un mentiroso, que jugué contigo y que nunca te quise, porque sé que esta es la forma de que me olvides y otro pueda venir y hacerte mucho más feliz de lo que podría llegar a hacerlo yo. No te haces una idea de lo que duele fingir serlo cuando para mí, la palabra felicidad se escribe con las letras de tu nombre.
Así que ten claro que cuanto más parezca que te odie más te estaré queriendo, que cuanto más la abrace, más estaré echándote de menos, y cuanto más la bese, más estaré deseando que fuesen tus labios los que rozo.
No espero que lo entiendas ahora, sé que no podrías hacerlo; tan solo espero que algún día recuerdes que te juré que te querría siempre y entonces puedas comprender mis motivos.
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