Parece que el invierno está llegando poco a poco a la ciudad, hace días que las hojas de los árboles se dejan arrastrar por las aceras,que los coches llenos de vaho muestran lo que ayer escribimos en sus cristales.Hace días que todos vestimos una nariz roja como complemento y que nuestras caras muestran cómo el frío se cala poco a poco en nuestros huesos; que la gente guarda sus manos en los bolsillos y camina rápido por las calles. Es como si la ciudad hubiera perdido su gracia y la hubiese cambiado por mostrar su cara más dura.
Incluso tu corazón se ha vuelto de hielo ahora que el frío parece haber calado hasta tu alma. Mírate,respirando tan despacio, se te ve exhausta, cansada de hacer siempre lo correcto, de ponerte límites, desanimada, y envidiosa de todas esas parejas que pasean de la mano y que se abrazan para combatir este frío. Tus manos no hacen más que pedirte que dejes que alguien llegue a calentarlas , tu espalda ansía uno de esos abrazos y tu corazón pide a gritos que le permitas latir , que dejes que alguien llegue a quitar la escarcha acumulada en sus recovecos, y sabes que es él el adecuado para hacerlo, pero sin embargo no haces más que convencerte de que sola eres capaz de combatir este helor y de que no necesitas ser dependiente de nadie. No cambiarás nunca,tú siempre con tu mentalidad autosuficiente y protectora...
Permíteme darte un consejo, abrígate mucho y no te separes del fuego, he oído que va a ser un duro invierno para aquellos que lo pasan solos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario