martes, 14 de junio de 2016
Mía
Qué extraña sensación esta de adorar mi nueva forma de ser, desenfadada , con mil planes por delante y ninguna intención de dar explicaciones. Qué extraño sentirse bien sin tenerte cerca, haber aprendido tan rápido a hacer de otros mis nuevos imprescindibles, qué raro haber tenido alegrías sin compartirlas contigo y más aún no haberme apoyado en ti para superar el mayor de mis dolores. Y hoy vuelvo aquí, a esconderme entre mis líneas, porque me siento bien, por fin me siento bien, y me apetece poder decirlo en voz alta, hasta dicen que se me ve más guapa, que he vuelto a ser yo. Fue un golpe tan duro que hoy todo lo que siento es orgullo de haberlo conseguido. Pero eso no quita que tengo miles de cicatrices, recuerdos imborrables, canciones inescuchables y sitios que me siguen sacando una sonrisa al pasar. Porque tú y yo éramos eso, sonrisas, felicidad en estado puro, quererse de verdad, sin miedo. Y puede que nunca vuelva a hacerlo, querer así digo , tan a expuertas, porque creo que de esa manera sólo se quiere una vez, cuando todavía no te han hecho daño. Y tú me lo hiciste, y de qué manera, pero sabes que no te culpo y no podría hacerlo porque te conozco mejor que nadie y sé que me quieres tanto como yo te quiero, que me guardarás siempre un hueco especial, que mi nombre siempre entornará una sonrisa, exactamente igual que lo hace el tuyo cuando roza mis oídos.Hoy mis sueños ya no te incluyen, hoy sólo comparto contigo recuerdos y conforme pase el tiempo cada vez seremos más yo, más tú y menos rastro de lo que éramos nosotros; pero quedaremos ahí, en nuestras memorias con los momentos más especiales, esos que siempre nos unirán por ser los únicos que los conocemos, y te querré siempre y te estaré siempre agradecida por hacerme tan feliz pero hoy he aprendido a ser feliz por mí misma ¡y qué bien sienta!
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario